Publicidad:
La Coctelera

esdemasiado

3 Octubre 2006

ESDEMASIADO El mobbing contra Borja y el maltrato a sus compañeros 68


¡O, la, la! Don Alcohol, con sus vapores deliciosos e hipnóticos... Pero que buen amigo para que los acosados olviden a sus acosadores, y para que los acosadores se olviden de su desvergüenza y de sus putadas
Isaías habla de muchas personas de ESDEMASIADO, pero hay algo especial que parecía unirle a Borja Rusiñol, ya que lo menciona mucho más que a los demás, mostrando una predisposición a comentar, sobre todo, cuestiones referentes a él, siempre, si no tenemos en cuenta el tema de Juana que es el eje central de este blog y de los escritos de Isaías. Tal vez solo se tratase de simpatía, o que en aquellas oficinas sólo era interesante lo que le sucedía a Borja. ¿Qui lo sá?

Hay un comentario sobre los problemas que tenía Borja con el solapado Mobbing que se le practicó durante varios años. Una forma de atacarle consistía en que toda persona empleada que estuviera colaborando con él, y le guardara el mínimo respeto, era objeto de las asechanzas del “grupo salvaje” dirigido por Jesús, e interpretado por los Ludivinos-Nemesios y demás víboras de turno. Borja que se daba cuenta, al fin optó por mantenerse lo más reservado posible con sus compañeros de trabajo, a fin de que ninguno de los córvidos carroñeros la emprendieran con la persona que se acercase demasiado a él en el sentido que fuese, laboral o amistoso. Un caso especial fue el de un familiar de un antiguo Gerente, gran persona por cierto. Se apartó totalmente de dicho joven y casi, casi se lo puso a Nemesio en sus manos, mejor dicho en las de su mujer, con lo cual esta persona nunca tuvo ningún problema con ningún cuervo, y sí tuvo el apoyo de Borja si alguna vez lo necesitó.

Lo anterior pasó repetidamente con varias personas. Hubo una anécdota que dice mucho del tipo de elemento que era el tal Jesús. En una de las ocasiones que le interesaba manipular la categoría de una administrativa, elevándosela claro, para justificar el aumento, le retiraron una tarea a una empleada que estaba a las órdenes de Borja, según ellos porque era una inútil. A los pocos meses una vez “vestido” el aumento de categoría, le retiraron la tarea a la ascendida, y la volvieron a encomendar a la primera administrativa que era en realidad la que realizaba correctamente la tarea y no la administrativa elevada, o sea le quitaron el trabajo porque “lo hacia mal”, y se lo devolvieron pese a “hacerlo mal”. Bastante caraduras si que eran los tales señores.

Otra táctica de mobbing, era la de que todo empleado o empleada, que los demás directores rechazaban por el motivo que fuese, en alguna ocasión simplemente el físico, iba a parar al departamento de Borja, fuese o no fuese adecuado al puesto sin hacer el menor caso a las consideraciones de Borja al respecto (en más de una ocasión “colocaban” a personas que no sabían dónde colocar o, simplemente, algún director “amado” por Jesús, se quería sacar de encima, por ejemplo a la pobre Señora Sánchez que el puesto que no llegó a ocupar era dependiente de Borja). Más tarde cuando surgía algún problema de trabajo, la cínica respuesta de Jesús era que tenía más personal que nadie y que no se quejara. Sí señor Aranjuez, más personal que nadie, pero no escogido ni solicitado por Rusiñol, sino impuesto por usted y alguno de sus secuaces, embarcando en trabajos inadecuados a personas, a veces nada apropiadas, con el único objetivo de poner en evidencia a las personas y a Borja con errores o problemas en su departamento. Jesús, yo particularmente me permito opinar que usted, por lo menos, es Master en Mobbing “cum laude” por la Universidad de Copacabana.

Ante los aumentos de sueldo o de categoría, el personal no afín en cuerpo y alma al “grupo salvaje” y, sobre todo, que dependiera de Borja, lo tenían más que claro: “Esa es una inútil y que se alegre de que no se le rebaje la categoría y el sueldo”. Borja peleaba, discutía y se cagaba en los demonios y en otras cosas, pero ¡Que si quieres arroz Catalina!, le daban por el mismísimo... Estas cosas, son las que sobre todo desordenaban psicológicamente a Borja, el trato injusto a las personas que le apreciaban, simplemente por fastidiarle a él, y todo, con la mayor falta de objetividad. Isaías dice que Borja comentaba bromeando, “Esto no es una gran empresa, esto es una empresa grandota, que es muy distinto”.

En otro post he comentado algo sobre dos hermanos, varón y hembra, hijos de una muy buena amiga de su madre, que entraron a trabajar en la empresa por mediación de Borja. Ambos sin trabajo y ambos sin estudios ni experiencia. Este par de elementos no sólo no le agradecieron a Borja (no había porqué, según Isaías, que conocía el carácter de Borja), el que les hubiese ayudado a encontrar trabajo, sino que se encargaban de desacreditarlo dentro de la empresa divulgando “verdades” como su homosexualidad (eso sí, debidamente aderezadas con una buena salsa picante y una buena dosis de aditamentos repugnantes), y muchas, muchísimas mentiras que ponían al pobre hombre a la altura del betún como persona. Porqué lo hacían nadie lo entendía, pero el caso era que no perdían ocasión para difundir las mayores calumnias sobre aquel desgraciado, lo cual sirvió para que los enemigos de arriba le cogieran más el gusto a darle vara al dichoso Borjita, aprovechando sobre todo las deficiencias y la lengua de de la mujer.

A esta trabajadora, Ludivino la trató de forma despreciable ante otras personas. Por este hecho verdaderamente peligroso para el ambiente de trabajo, uno más, Borja presentó una reclamación en firme a Jesús, y Jesús, como siempre, se comportó como si él no fuese responsable de la Dirección General. Le trató de agorero y de mentiroso, aparte de dejar entrever que había algún interés especial por apoyar a aquella trabajadora y desvalorizar al Director de RR.HH. Total un poco menos de tierra bajo los pies de Borja y un poco más de mierda sobre la empresa que explotó con el escándalo de Juana.
Isaías hace hincapié en que en todo momento Borja defendió a aquella trabajadora ante ciertas actuaciones, reales e irreales, que le sucedieron con personal de la empresa, desde el más alto al más bajo. O sea, defendiendo a quien le estaba faltando al respeto divulgando todo tipo de insidias reales o inventadas, aquel idiota de Borja se convirtió en un payaso. Se lo buscó por ciego y confiado, aunque ciertamente, era difícil que pudiera imaginar algo así de aquella mujer, que al parecer de frente era un ángel y por detrás era un verdadero demonio. Nadie advirtió a Borja, unos por no hacerle daño, otros por cobardía, otros por interés y la mayoría porque creían que él estaba al tanto y si lo aguantaba era su problema. Duró hasta el momento en que Isaías no pudo aguantar más y le explicó la realidad.

Volviendo al tema de los hermanos, la situación llegó a tal extremo, que al parecer, un día Isaías intentó explicarle a Borja el comportamiento de aquellos supuestos protegidos suyos. La sorpresa de Borja fue tal, que aparte de no creerle acabó discutiendo con Isaías, ya que le parecía una aberración lo que estaba diciendo de aquellas personas, casi su familia.

Isaías comprendió el engaño en que vivía Borja; antes de hablar con él, creía que sabía algo.

Jugándose un problema con Borja, buscó una nueva ocasión y le invitó a una copa cuando saliera del trabajo en un bar cercano a las oficinas. Cuando Isaías volvió a sacar el tema, vio que Borja mostró más interés que la vez anterior, pero seguía con su cabezonería al respecto de que aquello no era posible. Isaías no se lo pensó dos veces y llamó a un camarero del bar y sin rodeos le preguntó si era cierto, o no, que aquella mujer hablaba de él de forma despectiva e insultante a otros compañeros en aquel mismo bar. El camarero se despachó y, lo que le había contado Isaías, pareció un cuento de hadas con lo que el camarero había oído, no sólo de boca de aquella señora, sino de lo que por su causa, hablaban de Borja otros trabajadores de la empresa. Una total desgracia.

Esto sucedió a finales de 1999. La mujer había sido despedida de la empresa durante la enfermedad de Borja en 1998. El hermano seguía trabajando.

Aparte del laboral y el que dicta la buena educación Borja nunca mantuvo excesivo trato con aquel bocazas. Isaías observó, así como el resto del personal, un cambio total del trato de Borja para con aquel hombre, al extremo de pasar uno al lado del otro y ni saludarse. Isaías creía que parecía que había habido un grave problema entre ellos y en parte se sentía culpable. Nunca consiguió que Borja le explicase nada al respecto, a excepción de un comentario en que le manifestó que aquella gente para él estaba muerta.

Borja, con tanto problema y desengaños personales, y entre unos y otros consiguieron que recurriera al peor remedio. Sin darse cuenta, cada vez bebía más a menudo lo cual repercutía en su carácter. Isaías le ayudó en todo lo que pudo, hasta que por su trabajo tuvo que abandonar Barcelona. Al parecer hablaron un par de veces por teléfono y acabaron sin saber el uno del otro. Isaías, más tarde se enteró de que por fin Jesús y sus boys, habían conseguido que Borja renunciara a su trabajo. Algún tiempo más tarde ESDEMASIADO desapareció.

servido por esdemasiado sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí


Blogalaxia

¡ATENCIÓN! VER EN "ENLACES" TRADUCCIONES DE ESTE BLOG IN ENGLISH, FRANÇAISE, PORTUGUESE-BRASILEIRO Y CATALÁ.






Fotos

esdemasiado todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera